Patologias

Patología oral I (Infecciosa e inflamatoria)

1. Patología oral I (Infecciosa e inflamatoria)

Luis Ignacio Gimeno Mateos, Daniel Bancalari Díaz. Complejo Asistencial Universitario de Salamanca.

Las afecciones de la cavidad oral tienen una gran importancia, no sólo por lo visible de las mismas y la afectación psicológica que esto causa, sino porque la simple sensación de dolor puede causar que el paciente se vea impedido para comer y beber pudiendo originar una situación de deshidratación y desnutrición por ello. En este capítulo mencionaremos la patología infecciosa e inflamatoria.

2. Patología infecciosa

2.1. Candidiasis

Se produce por la infección de un hongo llamado Candida. Se suele producir en jóvenes, personas mayores que usan dentadura, diabéticos, en alteraciones del sistema inmunitario, también aparece en pacientes en tratamiento con antibióticos, corticoides inhalados, quimioterapia o radioterapia pues éstos causan una alteración en la flora habitual microbiana de la cavidad oral favoreciendo el crecimiento de este hongo.

Típicamente su manifestación clínica consiste en placas blanquecinas que se desprenden en el interior de la boca formando lo que se denomina como pseudomembranas. En los usuarios de prótesis dentales es característica la denominada forma atrófica en la que lo que predomina es el enrojecimiento (eritema) de la mucosa sin aparición de esas placas.

El tratamiento es necesario y se realiza, en la mayoría de los casos al ser una infección localizada, con antifúngicos tópicos. También es importante una buena higiene bucal así como la correcta desinfección de las prótesis.

2.2. Herpes simple

El herpes simple (conocido comúnmente como calentura) es una infección producida por el virus herpes simple 1. Lo más frecuente es que la primera vez que entramos en contacto con el virus (la primoinfección)  no de sintomatología; este virus es capaz de quedarse en los ganglios nerviosos en estado de latencia. En un determinado momento el virus se vuelve activo y produce las lesiones en un área localizada (normalmente el labio), que consisten en pequeñas vesículas agrupadas, con inflamación local, dolorosas que acabarán rompiéndose formando una costra en su superficie que curará con el paso de los días.

Estos episodios se pueden repetir con mayor o menor frecuencia a lo largo de la vida, pero en personas sanas no es necesario el tratamiento de los mismos pues la infección es autolimitada.

Hay ciertos factores que ayudan a  la activación del virus como pueden ser la exposición solar, el estrés emocional, la fiebre, estados de alteración inmunitaria o los traumas locales.

No obstante, en un pequeño grupo de pacientes, la primoinfección es más agresiva afectándose el interior de la cavidad oral formándose grandes úlceras muy dolorosas. En estos pacientes es necesario el tratamiento con antivíricos.

2.3. Otras infecciones

Además de las anteriores, la cavidad oral puede verse afectada por multitud de microorganismos como el virus de la varicela-zóster que causa aparición de vesículas y úlceras; la sífilis tanto como sitio de inoculación como en estadios posteriores de la enfermedad; el VIH.

3. Patología inflamatoria

3.1. Aftas

Las aftas orales son lesiones dolorosas localizadas que aparecen como pequeñas úlceras redondeadas u ovales, superficiales, con una base grisácea.

La causa más frecuente de aparición de estas lesiones es la estomatitis aftosa recurrente que consiste en una enfermedad de causa desconocida en la que aparecen estas aftas pequeñas que normalmente curan en unos 10-14 días sin dejar cicatriz.  Algunos de los factores que pueden predisponer a la aparición de estas lesiones son la tendencia familiar, los traumatismos locales, el estrés emocional, las enfermedades que causen una alteración del sistema inmune, el uso de fármacos.

El tratamiento es sintomático mediante la aplicación de corticoides tópicos y/o anestésicos. No obstante cuando la enfermedad es severa o cursa con brotes muy frecuentes es necesario el uso de fármacos antiinflamatorios como los corticoides sistémicos, la colchicina, dapsona o la talidomida (que ha de tener un riguroso control por el peligro de malformaciones fetales).

Existen otras enfermedades que también pueden causar la aparición de aftas orales como la enfermedad de Behçet que cursa con lesiones orales y genitales recurrentes. A diferencia de la anterior, en ésta las aftas localizadas en la cavidad oral suelen ser más extensas y más numerosas.

3.2. Liquen plano oral

El liquen plano es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a la piel y membranas mucosas. El liquen plano oral es un subtipo que se presenta típicamente en adultos de mediana edad y más frecuentemente en mujeres. Puede estar presente solo o con otras formas de liquen plano (cutáneo, uñas, genital o cuero cabelludo).

Existen tres formas de presentación clínica aunque lo normal es que todas las formas se puedan presentar en un mismo paciente:

3.2.1. Reticular

Es la más frecuente y suele ser asintomática. Se caracteriza por la presencia de líneas blancas, reticuladas en la mucosa oral (denominadas estrías de Wickham).

3.2.2. Eritematoso

Se suele presentar junto con la anterior. Se ven áreas de mucosa atrófica con parches rojos entre las lesiones blanquecinas.

3.2.3. Erosivo

Aparecen erosiones o úlceras.

El paciente puede notar una sensación de quemazón en la boca o incluso dolor, con edema, inflamación e incluso con áreas de sangrado.

En el tratamiento son muy importantes las medidas no farmacológicas, es decir, tener una buena higiene bucal, eliminar factores locales irritativos como el alcohol, el tabaco, comidas picantes o muy calientes, evitar hábitos que traumaticen la mucosa como morderse los labios. Esto es importante pues heridas o agresiones pueden favorecer la extensión de las lesiones.

El tratamiento de inicio suelen ser los corticoides tópicos pero en los casos en los que la enfermedad sea más severa y no se controle bien, es necesario el uso de otros fármacos administrados por vía sistémica. Además hay que intentar controlar la sintomatología acompañante como el dolor y la sensación de quemazón.

3.3. Enfermedades autoinmunes

3.3.1. Lupus eritematoso sistémico

En el 50% de los casos se puede ver afectación de la mucosa pero la presencia de estas lesiones no indica actividad de la enfermedad sistémica. Cursa con lesiones discoides, placas pigmentadas, zonas de atrofia o úlceras no dolorosas.

3.3.2. Penfigoide ampolloso

Aunque no es lo habitual, existe la posibilidad de afectación oral en esta enfermedad que se presenta como ampollas o placas pruriginosas.

3.3.3. Pénfigo vulgar

En este caso sí es más frecuente la presencia de alteraciones bucales. Se presenta como ampollas flácidas que se rompen fácilmente dejando erosiones dolorosas. También hay afectación del resto de la piel del cuerpo. El tratamiento es obligado, generalmente con corticoides sistémicos.

3.4. Eritema multiforme y síndrome de Stevens-Johnson

Estas dos patologías constituyen un grupo de reacciones de hipersensibilidad que cursan con lesiones cutáneas pero también de mucosas. Se suelen ver como eritema y edema de labios con posible aparición de ampollas intraorales que se rompen y dejan superficies dolorosas con costras hemorrágicas en su superficie.

4. Véase también

  • Aftas
  • Antifúngicos sistémicos
  • Colchicina
  • Corticoides sistémicos
  • Dapsona
  • Enfermedad de Behçet o Síndrome Adamantiades
  • Herpes simple
  • Liquen plano
  • Patología oral II (Tumores y variantes de la normalidad)

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